Seguridad: Nuevas tecnologías en robos

Empieza la época del año donde se llevan a cabo más números de robos a viviendas. Bien sea porque en verano los propietarios y vecinos se encuentran menos presentes a causa de las vacaciones, o porque en verano nos relajamos más en lo que a seguridad se refiere, lo cierto es que los hurtos son más frecuentes durante la etapa estival. El diario 20 Minutos recoge una noticia en la que se informa acerca de la proliferación de robos con respecto al año pasado. Un alarmante 22% más, según el Ministerio del Interior. La principal razón no es otra que la tremenda preparación en avances tecnológicos que ha experimentado el sector delincuente.

Una tropa de élite

Según ha informado en Ministerio del Interior, se trata de bandas con una previa preparación militar en el país de origen de los agentes que las componen, generalmente en Europa del Este, por lo que son personas con un físico imponente y una disciplina metódica casi insuperable. Estos delincuentes se encuentran bien organizados, con un plan de ataque prácticamente sin fisuras. Uno de los individuos se infiltra en empresas de seguridad para conocer los puntos débiles del sistema antirrobo, además de ángulos ciegos en videovigilancia y horarios de los residentes. El cliente no tiene ni idea de que uno de los encargados de su casa es precisamente el malhechor, creándose una confianza que debiera ser inexistente en los efectivos del equipo de seguridad. Pero éste no es un tipo corriente, pues se ha alcanzado una especie de virtuosismo en el llamado “arte del robo” que exige al efector un grado de profesionalidad digno de cualquier otro gremio. Este es el principal factor que ha ayudado al crecimiento de este perfil de ladrón, el alto grado de desarrollo y conocimiento de las nuevas tecnologías. Todas estas características y planteamientos conforman un cocktail difícil de digerir que casi siempre acaba en una amarga resaca.

Las técnicas más novedosas

Cada año aumenta el número de hurtos en viviendas. Una cierta élite ha alcanzado un alto conocimiento de los

Micrófono espía GSM para espiar en cargador Iphone

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nuevos avances tecnológicos con el fin de llevar a cabo el robo con la mayor precisión y el menor riesgo posible para ellos. Una conocida empresa de seguridad sueca activa en España y conocida a escala europea ha publicado un artículo recopilando las técnicas hurtadoras más modernas a fin de que todos estemos más prevenidos. Las microcámaras colocadas en las mirillas hacen furor entre los ladrones, pues les permiten controlar cada uno de los movimientos que se producen en la casa. La variante, quizá aún más aterradora, es desenroscar la lente e introducir una cámara extensible que les permite saber qué tipo de cerradura tiene nuestra puerta. El siguiente artículo en la lista son los inhibidores de radiofrecuencia y GSM, que inutilizan teléfonos móviles y sistemas de alarmado y vigilancia que emitan en esa banda. De este modo no se podrá avisar a los cuerpos de seguridad de que la vivienda está siendo saboteada. A continuación, e la lista encontramos el llamado Bumping, mediante el cual se mete una llave maestra en el ojo de la cerradura que hace saltar los cilindros del bombín con tan solo un golpe en la parte posterior.

Clásico ataque ante la falta de seguridad

En la lista de técnicas de hurto más habituales también encontramos auténticos clásicos. Desde meter una lámina fina de aluminio deformable que se moldea con las muescas de la cerradura para poder crear una copia de la llave, hasta la manipulación del sistema de bloqueo del bombín con una ganzúa. Si la técnica sigue siendo efectiva no importa el tiempo que lleve activa. Hay algunas más aparatosas que hacen más delatable el delito, por lo que normalmente se llevan a cabo de noche o en zonas de escasa visibilidad, como los ángulos muertos del sistema de videovigilancia, y en zonas residenciales de escasa presencia durante el verano. Algunos ejemplos de este tipo de operaciones son la escalada de la fachada del edificio para acceder a la vivienda por ventanas o descolgándose de la azotea, o la que requiere taladrar de manera silenciosa el marco de una ventana por el que introducir un alambre y accionar la manivela, lo que hará que se abra. Pero sin duda la más clásica que ayuda a los delincuentes a localizar casas vacías, colocando un marcador no más grande que una moneda en el marco de la puerta. Pasados unos días, regresan para comprobar si la pequeña pestaña sigue ahí. En caso afirmativo, la vivienda es susceptible de robo puesto que se encuentra vacía.