Las cámaras de caza son la solución perfecta para controlar fincas en el campo o realizar videovigilancia en áreas exteriores. Son dispositivos compactos, de bajo consumo, con visión nocturna que resisten las peores condiciones ambientales y proporcionan el registro de vídeos y fotos por detección de movimiento.

Cada cámara infrarrojos caza está preparada para resistir las peores condiciones meteorológicas. Construidas en carcasas resistentes con diseño camuflaje una cámara para caza nocturna consigue una amplia autonomía llegando incluso a los 6 meses.

Las cámaras para caza funcionan siempre con detección de movimiento. Pasan totalmente desapercibidas en campos o fincas, ya que su diseño se funde con el paisaje.

Cada cámara de caza alberga una tarjeta SIM que se interconecta con el móvil del usuario. De modo que cuando detecta movimiento graba vídeos de hasta 60 segundos y realiza una fotografía que envía al móvil del usuario a través de MMS.

Disponemos de cámaras de caza con antena y sin antena. Las cámaras con antena envían al móvil del usuario fotos, en tiempo real, por medio de mensajes multimedia o MMS y las cámaras para caza sin antena no envían fotos pero funcionan por detección de movimiento. Ambas proporcionan una amplia autonomía.