Infidelidades virtuales

Infidelidades virtuales

Las infidelidades representan un miedo muy común en las parejas de hoy en día. La falta de confianza y autoestima se ve agravada cuando descubrimos que nuestra pareja coquetea por Internet. Son los llamados infieles virtuales, personas que tienen una relación sentimental pero que además mantienen pequeños amoríos a través de las redes sociales, las webs de citas o simplemente online. El Territorio, plataforma virtual de noticias, nos propone algunas claves sobre cómo reconocer a una infiel virtual, pero antes debemos especificar dónde empieza un engaño amoroso.

Los límites de las infidelidades

Determinar qué es o dónde empieza un individuo a ser infiel es un debate abierto. Los especialistas en relaciones humanas apuntan a que la infidelidad nace cuando una tercera persona se convierte en objeto de deseo, ya sea sexual o amoroso, para uno de los miembros de la pareja. Por lo tanto, el juego de seducción o coqueteo que experimentan los individuos en un chat o una web de citas pondría en jaque el vínculo de unión entre dos personas. Las encuestas han revelado que el 48% de las personas cree que las redes sociales y de más sitios de contactos pueden arruinar las relaciones sentimentales. En un primer lugar porque nos presenta gente nueva con la que entablar algún tipo de interés o unión, pero además debemos añadir que traen consigo el peligro de que un sujeto no pase página, no cierre etapas. Internet puede ofrecer muchas cosas buenas, pero también puede quitártelas. Está en la mano de todos hacer un buen uso de la herramienta maravillosa que puede ser Intenet.

Signos que delatan al infiel virtual

Si hay algo que delata descaradamente al infiel virtual es su alarmante celo en lo referente a sus redes sociales.

Marco de fotos con cámara espía

Marco de fotos con cámara espía

Una persona que oculta una relación a otra nunca dejará su Facebook o su Instagram abierto a la vista de su pareja, sino que lo cifrará y jamás lo mirará con esa otra persona delante. Esto demuestra que tiene algo que ocultar, aunque sólo se aun simple juego de seducción para ellos. Para las víctimas reales, los cónyuges, se traducen en situaciones dolorosas y en ocasiones ruptura, según estudios realizados en la Universidad Tecnológica de Texas. Si además atendemos a que el tercero en discordia puede tener un interés amoroso en el seductor o seductora, el dolor se multiplica. Otra característica común en los infieles virtuales es que suelen borrar todo el historial de conversación con la tercera persona. Puede ser una conversación en What’sApp, un mensaje privado en Facebook… Cualquier dato que haga pensar en su traición. Además, cuando su compañero sentimental pregunte, sea con malicia o no, se ofenderá intentando hacer parecer que es víctima de la baja autoestima o inseguridad del otro.

Razones de una infidelidad virtual

Las razones que llevan a un miembro de la pareja a cometer infidelidad, sea virtual o física, no son otras que grietas en la relación. Cuando el vínculo que unía a dos personas se ve deteriorado llega la falta de confianza, la inseguridad, el miedo y la separación cada vez mayor entre los dos. La mayoría de los infieles virtuales empiezan coqueteando por la red como medio de escape de una relación con fisuras, y encuentran en este tipo de flirteos algo que perdieron durante el camino recorrido con su compañero sentimental. Nunca es culpa del tercero, pues no es esa persona la que compartía esa unión. Un tercero sólo viene a evidenciar una insatisfacción con el vínculo creado en compañía de nuestro novio o novia. Facebook, What’sApp, Instagram… todas esas redes no son las culpables de la traición, no la han provocado. La deslealtad vino con la crisis sentimental, estas aplicaciones sólo son la prueba del delito.