espionaje gatos cyborg en la guerra fria

Espionaje: Gatos cyborg en la Guerra Fría

Desde del contexto histórico del espionaje, la época de la Guerra Fría supuso el momento en el que las ideas más estrambóticas y los proyectos más extraños vieron la luz. Y es que, las etapas de tensión provocan que los jefes de gobierno y los mandatarios del ejército y de la seguridad general deseen mantenerse a la vanguardia de la tecnología y de la información con tantísimo ansia que los resultados pueden convertirse ciertamente en esperpénticos. Uno de los más sonados y atípicos de aquella época fue el proyecto de la CIA para construir gatos cyborg con los que espiar las reuniones de la KGB, tal y como nos narra el portal web Gizmondo.

Espías felinos

Durante el período histórico de la Guerra Fría, la CIA llevó a cabo una serie de operaciones quirúrgicas en felinos con la clara intención de utilizar a dichos gatos como pequeños espías. Los médicos utilizaban dichos procedimientos para ocultar micrófonos en diversas partes del cuerpo del animal tales como, por ejemplo, sus orejas, aprovechando para ello la abertura del canal auditivo de estas fierecillas caseras. Además de esto, los doctores también intentaron introducir en sus diminutos cuerpos unos complejos sistemas de comunicación a través de los cuales la información y los audios obtenidos por los mininos se transmitiesen con la mayor brevedad posible a escogidos agentes de la CIA o a las filiales más cercanas de la propia organización.

Espionaje paranoico

Fueron miles las pruebas que tuvieron lugar y que llevaron al error y, probablemente, también al fallecimiento de los

microfono de contacto profesional

microfono de contacto profesional

felinos usados como sujetos de pruebas. El injerto de baterías lo suficientemente potentes como para aguantar horas de escucha y retransmisión en el interior de su cuerpo era demasiado para un ser vivo que además debía ser adiestrado posteriormente para ignorar sus propias necesidades, tales como comer o dormir, eligiendo permanecer en salas cerradas ante la presencia de hombres trajeados que tramaban la ejecución de planes contra el enemigo. La ausencia de éxito en su proyecto llevó a los científicos a anular ciertos contactos neurológicos que dictaban al cerebro del gato sus auténticos deseos y lo llevaban a cumplir las órdenes sin la sensación de fatiga, cansancio o incluso hambre.

Fin del experimento de espionaje

En 1966 varios miembros de la CIA fueron escogidos para acercar a su mejor prototipo de estos animales a las inmediaciones de la embajada soviética de Washington DC. Para ello se hicieron con una furgoneta en la que instalaron a ese extraño gato que había sido previamente modificado y alterado. Una vez allí, disimulando, dejaron salir al más novedoso, más moderno y mejor preparado agente de la organización, un espía que habían tardado años en perfeccionar. Lamentablemente para ellos, según cuentan las historias y leyendas que en relación al caso aún circulan, una vez que éste miembro de la CIA de cuatro patas salió del vehículo no tardo ni 5 minutos en ser tristemente atropellado por un taxi que circulaba por la zona. Lo cierto es que tras este cruel final, el proyecto secreto tardó unos pocos meses en abandonarse ante la falta de éxito y el enorme presupuesto del mismo. La investigación con respecto a esto se identificó como no viable achacando para ello factores ambientales y de seguridad.

Censura e información parcial

Más de dos terceras partes de la información y de la documentación relacionada con estos hechos han desaparecido como por arte de magia y otra gran parte se mantienen ocultas y censuradas por la propia CIA. Son muchos los que aseguran que los esconden porque suponen una vergüenza para una organización gubernamental de tanta categoría. Por otro lado, existen otros individuos que aseguran que dichos planos y memorandums se mantienen vigilados a buen recaudo con la firme intención de ser utilizados como esquemas por futuras generaciones de científicos que traerán de vuelta estas bizarras prácticas antes de lo que imaginamos. Las opiniones son muy variadas y lo cierto es que hace algunos años estos hechos que parecen sacados de una película, estuvieron a punto de tener lugar.